El método de la redacción de Qualitex, paso a paso: selección del caso, visita al inmueble, registro fotográfico de detalle y revisión final por arquitectos técnicos colegiados.
Qualitex es una publicación técnica independiente sobre inspección de viviendas, patologías constructivas y mantenimiento preventivo. Escribimos para quien va a comprar, para quien conserva una segunda residencia y para administradores de fincas que necesitan entender qué ocurre en un edificio antes de tomar una decisión.
No somos un gabinete de diagnosis ni una gestoría. Somos una redacción que documenta casos reales, los contrasta con la normativa CTE vigente y los traduce a un lenguaje que se entiende sin ser del gremio. Cada número se arma con visitas al inmueble, registro fotográfico de detalle y revisión por arquitectos técnicos colegiados.
El tono es sobrio y didáctico. Preferimos explicar bien una fisura activa que alarmar con titulares. Y cuando un caso no está suficientemente documentado, no se publica: no emitimos diagnósticos a distancia ni damos por bueno lo que no hemos podido verificar.
La redacción de Qualitex no nació de un plan de negocio, sino de las libretas de obra de tres arquitectos técnicos que llevaban años coincidiendo en las mismas patologías mal explicadas. Así se construyó el método que hoy sostiene cada número.
Etapa 01
Empezamos fotografiando fisuras escalonadas en fábrica de ladrillo y anotando la fecha de cada visita. Sin plantilla ni formato fijo, solo la costumbre de volver al mismo inmueble meses después para comprobar si la grieta seguía abriéndose.
Etapa 02
Un sótano con humedad ascendente y eflorescencias nos obligó a documentar el caso por escrito para un administrador de fincas. Ahí apareció la estructura que aún mantenemos: registro fotográfico de detalle, medición de humedad en muro y contraste con la normativa CTE aplicable.
Etapa 03
Decidimos que ningún texto saliera sin pasar por el criterio de arquitectos técnicos colegiados ajenos al caso. Esa revisión cruzada nos obligó a distinguir con precisión entre fisura activa y pasiva, y a descartar informes que no se podían verificar sobre el terreno.
Etapa 04
Lo que empezó como dosieres internos se convirtió en una publicación con suscripción trimestral. Mantuvimos la tipografía serif para titulares, la paleta de azul pizarra y naranja de señalización, y la costumbre de traducir cada término técnico a lenguaje llano sin rebajar el rigor.
Seguimos sin publicar casos cuya documentación no podamos contrastar y sin emitir diagnósticos a distancia. Cada reportaje se apoya en una visita real al inmueble, en infografías de secciones constructivas y en la lectura de la normativa vigente en la comunidad autónoma correspondiente. Si un dato no se sostiene, no entra en el número.
Ningún reportaje sale de la redacción sin pasar por manos ajenas. Estas son las entidades y colegios profesionales con los que contrastamos casos, normativa y criterios de diagnosis antes de dar por cerrado un número.
Colegio Oficial de Arquitectos Técnicos
Revisión de los informes que publicamos y validación de la terminología empleada en cada cuaderno monográfico.
Laboratorios de ensayo acreditados
Medición de humedad en muros y comprobación de resistencias cuando un caso requiere datos de campo verificables.
Administraciones de fincas colaboradoras
Acceso a comunidades que permiten documentar patologías repetidas en cubiertas planas, sótanos y fachadas entre medianeras.
Gabinetes de arquitectura técnica
Contraste de lecturas sobre fisuras activas y pasivas antes de fijar criterios en la sección de preguntas de lectores.
Despachos especializados en CTE
Verificación de la normativa aplicable según comunidad autónoma y de las actualizaciones que afectan a obra existente.
Fotógrafos de arquitectura
Registro de detalle de grietas, cubiertas y encuentros constructivos con criterios homogéneos entre números.